domingo, 24 de agosto de 2014

Lo genialísimo de

El racismo hacia los negros

Lizbeth Hernández

Y no es que el racismo tenga algo de genial ni mucho menos, pero desde

comienzos del siglo XX ya en Estados Unidos se veía la presencia de dicho

fenómeno. Un caso muy famoso es el que se vivió en las olimpiadas del 68,

aquí en México, ya que al sonar el himno, en el podio de los 200 metros, los

norteamericanos Tommy Smith y John Carlos, medalla de oro y de bronce

respectivamente, descalzos, simbolizando la pobreza de los negros, bajaron la

cabeza y alzaron los puños cerrados, con un guante negro, como símbolo del

Black Power (Poder Negro), un movimiento que surgió en los años 60 en defensa

de los derechos de las personas negras. "No representamos a los Estados Unidos,

sino al pueblo negro de los Estados Unidos", dijeron. Esto les costó bastante pues

ambos fueron expulsados del equipo nacional y sufrieron las consecuencias a su

regreso. Pero no sólo ellos sino también el australiano Peter Norman, medalla de

plata, quien simpatizaba con los ideales de estos atletas. Después de este acto

de valor, los atletas norteamericanos fueron condenados al exilio, abandonando

paulatinamente el deporte, y junto con sus familias fueron amenazados de

muerte. Ahora, en pleno siglo XXI el racismo hacia los negros sigue vigente y por

los actos recientes, no desaparecerá pronto. Por ello debemos hacer conciencia

y defender a los que lo sufren, empezar por no llamarlos “afroamericanos”,

cuando no sabemos su verdadera nacionalidad, o “personas de color”, cuando

todas las personas tenemos color. Son seres humanos, poseen sentimientos,

derechos, obligaciones y su color es el negro, no hay nada de racista en decirles

así, siempre y cuando seamos conscientes de su valor como personas.

Una para llevar...Caja de estereotipos

Caja de estereotipos
@EduardoCervada

Vivimos sumergidos en un mundo donde los medios de comunicación han jugado un papel fundamental en nuestra vida. Desde que nacemos hasta que morimos somos invadidos no solo por aparatos electrónicos sino también por lo que emerge de ellos.

Todo influye, por tanto este ha sido el papel de los Medios de Comunicación en nuestra incipiente vida.

Hace un par de días, aburrido e indispuesto, tomé el control de mi televisor y entre cambio de canal a canal mi vista y oído captaron un programa, de hace más de una década, llamado “La Hora Pico”.

Seré sincero, no es la primera vez que veo este programa o que me río con las pendejadas, tonterías que dicen. Sin embargo, lo que esta vez llamó mi atención, no fueron sus chistes con doble sentido, sino los estereotipos que te implanta este programa de comedia.

Podemos ver, literal, a un par de homosexuales afeminados, vestidos con lentejuela y  ropa brillosa; nos presentan también a “Nacasia” y “Nacaranda”, que además del acento “ñero” que las distingue visten de una forma extravagante y colorida. Y así, podemos mencionar a todos los personajes que encarnan Adrián Uribe, Consuelo Duval, Miguel Galván (DEP), entre otros.

Entonces es aquí cuando juzgo, no solo “La Hora Pico”, sino también programas de mierda basura como “Sabadazo”, “Laura”, etcétera, muestran a través de su contenido (Si es que se le puede llamar así), una serie de estereotipos que marcan en definitiva a la sociedad en la que vivimos y en específico a grupos particulares.

En consecuencia, por añadidura de estos programas televisivos, a estos grupos se les otorga nuevamente la condición y formación de ciertos caracteres que los definen a ellos y a otros cuantos.

Creo entonces que es necesario que se deje de tratar al público como simples grupos de consumo, (aunque desde 1970 se ha hecho). Deberían de adentrarse a la mente de la audiencia, para que a partir de esto, los Medios de Comunicación y los programas como los que se mencionaron durante las líneas del texto cambien la configuración de lo que nos ofrecen a través de la pantalla.






Eduardo Cervada

Telaraña de ideas
















Alma González

¿Prohibición o libertad de expresión para los narcocorridos?

En los últimos meses ha tomado revuelo el caso de los “narcocorridos” y quienes

los interpretan, algunos en contra y otros en favor de este subgénero de la música

grupera, pero ¿qué tanto puede influir un narcocorrido en una persona, como para

que el gobierno tome la decisión de prohibir este tipo

de música?

Los corridos han existido desde hace mucho tiempo,

son parte de la cultura mexicana, en la época de la

Revolución era una tradición cantarles a sus héroes,

componerle canciones y hasta películas a los

revolucionarios que más lucharon y dieron su vida por la nación, ahora los

narcocorridos se han derivado de los corridos de la Revolución, pero, narrar y

elogiar la vida de los narcotraficantes.

Ahora el gobierno ha tomado medidas para evitar la entonación de este género

musical, ha prohibido la presentación de varios cantantes de narcocorridos, los

han multado, cosa que no ha dado resultado porque se han presentado casos en

que los artistas pagan la multa incluso antes de la presentación.

Mucha gente está a favor de ésta medida por la gran ola de violencia que se ha

vivido en el país, sobre todo en la zona norte en los últimos años, muchos dicen

que los narcocorridos influyen en los jóvenes ya que los alienta a unirse al crimen

organizado porque muestra a los narcotraficantes como héroes, todo el poder y

dinero que pueden tener por pertenecer a ellos.

Otro tanto de la población está completamente en contra de esta medida, porque

se viola la libertad de expresión, además, una simple canción no puede cambiar

radicalmente la vida de una persona y menos para unirse al crimen organizado,

que el gobierno tiene que buscar otra salida para frenar la violencia en el país.

¿Pero, qué motiva a los artistas a inclinarse por este género? ¿Es tanto el amor

y agradecimiento a sus fans o existe alguna otra razón más poderosa para que

canten narcocorridos? Se dice que ellos tienen vínculos con el narcotráfico,

se reúnen con ellos para llegar a acuerdos, para componerles canciones y

obviamente para recibir fuertes cantidades de dinero por su trabajo, a parte del

gran éxito que consiguen con esas interpretaciones, ¿para ellos qué vale más, su

vida o el dinero?

Los narcocorridos solo narran lo que está pasando en el país, no es más que pura

verdad lo que dicen sus canciones, pero muchos cantantes de narcocorridos ni

siquiera viven en México, incluso son estadounidenses, de raíces mexicanas, sí,

pero no viven la violencia de cerca como los mexicanos por eso ¿qué es correcto,

prohibir los narcocorridos porque hacen apología del delito o no permitir que el

gobierno reprima un género musical pues atenta contra la libertad de expresión?

Facebook: Ely Gonzalez

Twitter:  @Blueliiii

Una experiencia negativa que cambia la vida positivamente

Llegó un momento en esta semana que me dejó pensando en mi

infancia, me hizo reflexionar sobre mis inicios en la comunicación,

o más bien dicho en mi frustrado deseo de ser un futbolista

convertirse en otro deseo de estudiar comunicación. Resulta

que donde estoy haciendo mi servicio social es una asociación

civil sin fines de lucro llamada “Peraj” en la cual resaltamos la

importancia de crear vínculos afectivos, sociales, escolares, a fin

de ayudar a un niño (amig@) a tener un pleno desarrollo infantil.

En medio del curso de capacitación para comenzar activamente

como tutor, nos dejaron pensar en algunos momentos que marcaron

positivamente nuestra infancia, que sencillo, dirán algunos. Es genial

cuando tu vida estaba delimitada por la sacro santa hora en la que

transmitían Dragon Ball Z y tus horarios para salir a jugar, donde

nuestra máxima preocupación solo recaía en coleccionar estampas

o tazos. Pero que tal para aquellos que no pueden contar con tanta

facilidad y confianza su traumante infancia, seguramente con

extraños matices de dolor y angustia su desarrollo infantil terminó

siendo una experiencia terrible, de ese tipo de experiencias que

prefieres enterrar en el olvido, Hoy quiero resumirte como una mala

experiencia se transformó en el resorte que me ayudó a elegir mi

rumbo como estudiante.

En contexto de los recuerdos que fluían en mi cabeza, llega a mí

aquella imagen que nunca se me olvidara; donde yo me encontraba

jugando libre y felizmente futbol en un campo extenso y forrado

de pasto; llega uno de mis amigos y con entusiasmo me cuenta que

ese día vendrían unos visores de las fuerzas básicas de Pachuca

para elegir a posibles jugadores que comenzarán desde las fuerzas

básicas. Admito que en ese momento no pensaba en otra cosa que

no fuera futbol, aunque admito que con mucho nervio y miedo cumplí

con éxito mi prueba, el entrenador dio oportunidad a todos los

que aquel día jugaron en partidos de entrenamiento. Sin embargo

para tener la admisión completa al nuevo equipo fundado, se

necesitaba de en aquel entonces una escandalosa cuota que en ese

momento no tenía, por lo tanto con mucho desánimo deserté de la

opción de jugar futbol, mi vida en ese momento quedó paralizada

por la impotencia de no poder lograr mi sueño, sin embargo esa

decepción me orilló a buscar un nuevo pasatiempo en el consumo

de la televisión. Para algunos habrá sido una opción bastante mala

el estar todo el tiempo frente a la televisión, pero en realidad

significó un mundo nuevo de comunicación que penetró de tal

manera mi pensamiento, que de inmediatamente decidí que lo

siguiente que haría es estudiar comunicación.

La genialidad de la producción televisiva, y el arte audiovisual

llegaron a cautivar de tal manera mi vida, que sin dudar mi carrera

se convertiría en un futuro la comunicación, sería así como un

ejercicio de reflexión que expuse en mi servicio social me daría

de qué hablar en esta columna, ya que a través de una decepción

en mi niñez pude aclarar mi cabeza y elegir parte de lo que hoy es

mi futuro, bastante fructífero por cierto, ya que gracias a Dios he

tenido muchos buenos momentos.


DE 4 40


Por Nailea Vargas



Hace algunos días platicaba con un amigo que vive cien por ciento de hacer música en vivo y

entre la plática, salió el tema de trabajar bajo secuencias musicales, es decir, música grabada

hecha con ciertos programas computacionales y reproducida con teclado; digamos que es

como hacer “play back”, pero en lugar de la voz, es la armonía. Muchos grupos versátiles

e incuso agrupaciones famosas de gran nivel optan por el uso de secuencias para evitar

el trabajo que conlleva crear música viva, reducir recursos humanos o mejor aún, evitar

equivocaciones cuando los músicos no tienen el nivel para ejecutar este arte.

Para mí, trabajar con secuencias es la manera más sencilla de hacerle creer a la gente que eres

talentoso arriba del escenario, pero tengo que aceptar que de alguna manera, el uso de esta

herramienta llega a ser necesario cuando de manera individual se trata. El problema, creo, se

origina cuando el costo del servicio afecta a los músicos que realmente invierten tiempo en

ensayos, estudio, esfuerzo etc.

No es lo mismo pagar el servicio de una agrupación de diez integrantes de música en vivo que

el costo de una agrupación con cuatro personas con música secuenciada, valla pues, el costo

de la segunda es menor a la primera, y por supuesto, en plena época de crisis no queda más

que contratar lo que produzca menor gasto.

En mi percepción no podemos culpar a los músicos que trabajan bajo esta herramienta pues

también es responsabilidad de la gente el que valore el trabajo de estos artistas, así que

mi consejo para aquellos que desean contratar un servicio musical es que consideren que

para realizar un trabajo como es el de hacer música se necesita más que talento, se requiere

también de ensayos, dedicación y estudio por lo que hay que reconocer el trabajo de los

verdaderos músicos.

Detrás de la Paranoia

Sepultados bajo un sueño.

Por: Sol Campero.

Los caminos forman parte de la existencia misma, a veces

conducen a sitios mejores, a veces te llevan al infierno,

¿o cómo se podría llamar al destino que la mayoría de los

inmigrantes enfrenta en su intento de cruzar la frontera?

Atrás quedan las ansias de los inmigrantes por el

“american dream”, en el desierto que se los traga, en la

furia del río bravo o tal vez en la indomable bestia, porque

hablar de inmigrantes es hablar de seres humanos que

pareciera pierden la identidad al toparse con el muro.

No es noticia nueva, es cierto, los medios sólo muestran

números de muertos sin rostros, sin alma y la indiferencia

de la sociedad deja una helada huella.

Los diferentes gobiernos de Estados Unidos desde

siempre se ha lavado las manos en la sangre los

inmigrantes, con esa manía implacable de tratar como

animales a quienes por muchos años han formado parte

de su dinámica económica; no sólo con la construcción

de un muro, que por cierto irónica y lamentablemente fue

realizado por compatriotas, sino con los excesos de la

patrulla fronteriza que dispara balas, incluso a inocentes

que no pretenden ir hacia el otro lado y ahora en el colmo

de la situación han puesto a su guarda armada a proteger

al “país de las oportunidades” del “peligro”, ¿es acaso tan

grave buscar una mejor calidad de vida?

Naturalmente no, y sin embargo aquí estamos

escuchando como son repatriados, algunos torturados

en el proceso y otros cazados por diversión, cada día

desde hace ya muchos años, con este discurso que duele

pero muy superficialmente porque hasta ahora no ha

logrado que los regímenes tanto latinoamericanos como

estadounidenses propongan una reforma migratoria que

ayude a cesar esta barbarie.

Twitter: @LeonoraZolezkaa

Un poco de Historia, más de Reflexión



Itzel Jiménez Cruz

@Itzel_Justice

Como cada semana, me encuentro escribiendo esta columna para traerles

algunos datos históricos curiosos para reflexionar. Esta vez hablaré sobre el

caviar mexicano. Y se preguntaran ¿Cuál es? Por su puesto, me refiero a los

escamoles. Este alimento que no es más que huevecillos de la hormiga “Yahui”,

data desde la cocina prehispánica y era servido a grandes personajes de la época

como Moctezuma.

Gracias a su exquisito sabor se consideran un manjar, pero eso no justifica sus

altos precios. ¿Cómo un alimento que se consigue en la tierra y que por un tiempo

solo consumían las personas de escasos recursos, ahora se vende hasta en

$1000 el kilogramo? Sé que muchos pensarán que se debe tener cuenta todo el

trabajo que implica conseguir unos cuantos gramos de estos huevecillos. Desde

escarbar en el maguey correcto, obtener la bocirna (que es una especie de red

donde las insectos depositan su embriones), hasta soportar las mordidas de las

hormigas, lavar los escamoles y salir a la carretera a venderlos.

Pero ¿y qué pasa con la población de las hormigas escamoleras? Claro, ya están

al borde de la extinción debido a la demanda. El hombre extrae su nido en abril,

antes de que el huevo pase a la etapa larvaria y como trata de sacarle el mayor

provecho, realmente son muy pocos los huevos que se salvan y llegan a emerger.

Con su alto valor nutritivo y su sabor ligeramente dulce, este alimento es muy

popular y demandando en la cocina mexicana. Y aunque se encuentra a la venta

para todos, es accesible solo para unos cuantos