El racismo hacia los negros
Lizbeth Hernández
Y no es que el racismo tenga algo de genial ni mucho menos, pero desde
comienzos del siglo XX ya en Estados Unidos se veía la presencia de dicho
fenómeno. Un caso muy famoso es el que se vivió en las olimpiadas del 68,
aquí en México, ya que al sonar el himno, en el podio de los 200 metros, los
norteamericanos Tommy Smith y John Carlos, medalla de oro y de bronce
respectivamente, descalzos, simbolizando la pobreza de los negros, bajaron la
cabeza y alzaron los puños cerrados, con un guante negro, como símbolo del
Black Power (Poder Negro), un movimiento que surgió en los años 60 en defensa
de los derechos de las personas negras. "No representamos a los Estados Unidos,
sino al pueblo negro de los Estados Unidos", dijeron. Esto les costó bastante pues
ambos fueron expulsados del equipo nacional y sufrieron las consecuencias a su
regreso. Pero no sólo ellos sino también el australiano Peter Norman, medalla de
plata, quien simpatizaba con los ideales de estos atletas. Después de este acto
de valor, los atletas norteamericanos fueron condenados al exilio, abandonando
paulatinamente el deporte, y junto con sus familias fueron amenazados de
muerte. Ahora, en pleno siglo XXI el racismo hacia los negros sigue vigente y por
los actos recientes, no desaparecerá pronto. Por ello debemos hacer conciencia
y defender a los que lo sufren, empezar por no llamarlos “afroamericanos”,
cuando no sabemos su verdadera nacionalidad, o “personas de color”, cuando
todas las personas tenemos color. Son seres humanos, poseen sentimientos,
derechos, obligaciones y su color es el negro, no hay nada de racista en decirles
así, siempre y cuando seamos conscientes de su valor como personas.
domingo, 24 de agosto de 2014
Una para llevar...Caja de estereotipos
Caja de estereotipos
@EduardoCervada
Vivimos sumergidos en un mundo donde los medios de
comunicación han jugado un papel fundamental en nuestra vida. Desde que nacemos
hasta que morimos somos invadidos no solo por aparatos electrónicos sino
también por lo que emerge de ellos.
Todo influye, por tanto este ha sido el papel de los
Medios de Comunicación en nuestra incipiente vida.
Hace un par de días, aburrido e indispuesto, tomé el control
de mi televisor y entre cambio de canal a canal mi vista y oído captaron un
programa, de hace más de una década, llamado “La Hora Pico”.
Seré sincero, no es la primera vez que veo este programa
o que me río con las pendejadas, tonterías que dicen. Sin embargo, lo
que esta vez llamó mi atención, no fueron sus chistes con doble sentido, sino
los estereotipos
que te implanta este programa de comedia.
Podemos ver, literal, a un par de homosexuales
afeminados, vestidos con lentejuela y
ropa brillosa; nos presentan también a “Nacasia” y “Nacaranda”, que
además del acento “ñero” que las distingue visten de una forma extravagante y
colorida. Y así, podemos mencionar a todos los personajes que encarnan Adrián
Uribe, Consuelo Duval, Miguel Galván (DEP), entre otros.
Entonces es aquí cuando juzgo, no solo “La Hora Pico”,
sino también programas de mierda basura como “Sabadazo”, “Laura”,
etcétera, muestran a través de su contenido (Si es que se le puede llamar así),
una serie de estereotipos que marcan en definitiva a la sociedad en la que
vivimos y en específico a grupos particulares.
En consecuencia, por añadidura de estos programas
televisivos, a estos grupos se les otorga nuevamente la condición y formación
de ciertos caracteres que los definen a ellos y a otros cuantos.
Creo entonces que es necesario que se deje de tratar al
público como simples grupos de consumo, (aunque desde 1970 se ha hecho). Deberían
de adentrarse a la mente de la audiencia, para que a partir de esto, los Medios
de Comunicación y los programas como los que se mencionaron durante las líneas
del texto cambien la configuración de lo que nos ofrecen a través de la
pantalla.
Eduardo Cervada
Telaraña de ideas

Alma González
¿Prohibición o libertad de expresión para los narcocorridos?
En los últimos meses ha tomado revuelo el caso de los “narcocorridos” y quienes
los interpretan, algunos en contra y otros en favor de este subgénero de la música
grupera, pero ¿qué tanto puede influir un narcocorrido en una persona, como para
que el gobierno tome la decisión de prohibir este tipo
de música?
Los corridos han existido desde hace mucho tiempo,
son parte de la cultura mexicana, en la época de la
Revolución era una tradición cantarles a sus héroes,
componerle canciones y hasta películas a los
revolucionarios que más lucharon y dieron su vida por la nación, ahora los
narcocorridos se han derivado de los corridos de la Revolución, pero, narrar y
elogiar la vida de los narcotraficantes.
Ahora el gobierno ha tomado medidas para evitar la entonación de este género
musical, ha prohibido la presentación de varios cantantes de narcocorridos, los
han multado, cosa que no ha dado resultado porque se han presentado casos en
que los artistas pagan la multa incluso antes de la presentación.
Mucha gente está a favor de ésta medida por la gran ola de violencia que se ha
vivido en el país, sobre todo en la zona norte en los últimos años, muchos dicen
que los narcocorridos influyen en los jóvenes ya que los alienta a unirse al crimen
organizado porque muestra a los narcotraficantes como héroes, todo el poder y
dinero que pueden tener por pertenecer a ellos.
Otro tanto de la población está completamente en contra de esta medida, porque
se viola la libertad de expresión, además, una simple canción no puede cambiar
radicalmente la vida de una persona y menos para unirse al crimen organizado,
que el gobierno tiene que buscar otra salida para frenar la violencia en el país.
¿Pero, qué motiva a los artistas a inclinarse por este género? ¿Es tanto el amor
y agradecimiento a sus fans o existe alguna otra razón más poderosa para que
canten narcocorridos? Se dice que ellos tienen vínculos con el narcotráfico,
se reúnen con ellos para llegar a acuerdos, para componerles canciones y
obviamente para recibir fuertes cantidades de dinero por su trabajo, a parte del
gran éxito que consiguen con esas interpretaciones, ¿para ellos qué vale más, su
vida o el dinero?
Los narcocorridos solo narran lo que está pasando en el país, no es más que pura
verdad lo que dicen sus canciones, pero muchos cantantes de narcocorridos ni
siquiera viven en México, incluso son estadounidenses, de raíces mexicanas, sí,
pero no viven la violencia de cerca como los mexicanos por eso ¿qué es correcto,
prohibir los narcocorridos porque hacen apología del delito o no permitir que el
gobierno reprima un género musical pues atenta contra la libertad de expresión?
Facebook:
Ely Gonzalez
Twitter: @Blueliiii
Una experiencia negativa que cambia la vida positivamente
Llegó un momento en esta semana que me dejó pensando en mi
infancia, me hizo reflexionar sobre mis inicios en la comunicación,
o más bien dicho en mi frustrado deseo de ser un futbolista
convertirse en otro deseo de estudiar comunicación. Resulta
que donde estoy haciendo mi servicio social es una asociación
civil sin fines de lucro llamada “Peraj” en la cual resaltamos la
importancia de crear vínculos afectivos, sociales, escolares, a fin
de ayudar a un niño (amig@) a tener un pleno desarrollo infantil.
En medio del curso de capacitación para comenzar activamente
como tutor, nos dejaron pensar en algunos momentos que marcaron
positivamente nuestra infancia, que sencillo, dirán algunos. Es genial
cuando tu vida estaba delimitada por la sacro santa hora en la que
transmitían Dragon Ball Z y tus horarios para salir a jugar, donde
nuestra máxima preocupación solo recaía en coleccionar estampas
o tazos. Pero que tal para aquellos que no pueden contar con tanta
facilidad y confianza su traumante infancia, seguramente con
extraños matices de dolor y angustia su desarrollo infantil terminó
siendo una experiencia terrible, de ese tipo de experiencias que
prefieres enterrar en el olvido, Hoy quiero resumirte como una mala
experiencia se transformó en el resorte que me ayudó a elegir mi
rumbo como estudiante.
En contexto de los recuerdos que fluían en mi cabeza, llega a mí
aquella imagen que nunca se me olvidara; donde yo me encontraba
jugando libre y felizmente futbol en un campo extenso y forrado
de pasto; llega uno de mis amigos y con entusiasmo me cuenta que
ese día vendrían unos visores de las fuerzas básicas de Pachuca
para elegir a posibles jugadores que comenzarán desde las fuerzas
básicas. Admito que en ese momento no pensaba en otra cosa que
no fuera futbol, aunque admito que con mucho nervio y miedo cumplí
con éxito mi prueba, el entrenador dio oportunidad a todos los
que aquel día jugaron en partidos de entrenamiento. Sin embargo
para tener la admisión completa al nuevo equipo fundado, se
necesitaba de en aquel entonces una escandalosa cuota que en ese
momento no tenía, por lo tanto con mucho desánimo deserté de la
opción de jugar futbol, mi vida en ese momento quedó paralizada
por la impotencia de no poder lograr mi sueño, sin embargo esa
decepción me orilló a buscar un nuevo pasatiempo en el consumo
de la televisión. Para algunos habrá sido una opción bastante mala
el estar todo el tiempo frente a la televisión, pero en realidad
significó un mundo nuevo de comunicación que penetró de tal
manera mi pensamiento, que de inmediatamente decidí que lo
siguiente que haría es estudiar comunicación.
La genialidad de la producción televisiva, y el arte audiovisual
llegaron a cautivar de tal manera mi vida, que sin dudar mi carrera
se convertiría en un futuro la comunicación, sería así como un
ejercicio de reflexión que expuse en mi servicio social me daría
de qué hablar en esta columna, ya que a través de una decepción
en mi niñez pude aclarar mi cabeza y elegir parte de lo que hoy es
mi futuro, bastante fructífero por cierto, ya que gracias a Dios he
tenido muchos buenos momentos.
infancia, me hizo reflexionar sobre mis inicios en la comunicación,
o más bien dicho en mi frustrado deseo de ser un futbolista
convertirse en otro deseo de estudiar comunicación. Resulta
que donde estoy haciendo mi servicio social es una asociación
civil sin fines de lucro llamada “Peraj” en la cual resaltamos la
importancia de crear vínculos afectivos, sociales, escolares, a fin
de ayudar a un niño (amig@) a tener un pleno desarrollo infantil.
En medio del curso de capacitación para comenzar activamente
como tutor, nos dejaron pensar en algunos momentos que marcaron
positivamente nuestra infancia, que sencillo, dirán algunos. Es genial
cuando tu vida estaba delimitada por la sacro santa hora en la que
transmitían Dragon Ball Z y tus horarios para salir a jugar, donde
nuestra máxima preocupación solo recaía en coleccionar estampas
o tazos. Pero que tal para aquellos que no pueden contar con tanta
facilidad y confianza su traumante infancia, seguramente con
extraños matices de dolor y angustia su desarrollo infantil terminó
siendo una experiencia terrible, de ese tipo de experiencias que
prefieres enterrar en el olvido, Hoy quiero resumirte como una mala
experiencia se transformó en el resorte que me ayudó a elegir mi
rumbo como estudiante.
En contexto de los recuerdos que fluían en mi cabeza, llega a mí
aquella imagen que nunca se me olvidara; donde yo me encontraba
jugando libre y felizmente futbol en un campo extenso y forrado
de pasto; llega uno de mis amigos y con entusiasmo me cuenta que
ese día vendrían unos visores de las fuerzas básicas de Pachuca
para elegir a posibles jugadores que comenzarán desde las fuerzas
básicas. Admito que en ese momento no pensaba en otra cosa que
no fuera futbol, aunque admito que con mucho nervio y miedo cumplí
con éxito mi prueba, el entrenador dio oportunidad a todos los
que aquel día jugaron en partidos de entrenamiento. Sin embargo
para tener la admisión completa al nuevo equipo fundado, se
necesitaba de en aquel entonces una escandalosa cuota que en ese
momento no tenía, por lo tanto con mucho desánimo deserté de la
opción de jugar futbol, mi vida en ese momento quedó paralizada
por la impotencia de no poder lograr mi sueño, sin embargo esa
decepción me orilló a buscar un nuevo pasatiempo en el consumo
de la televisión. Para algunos habrá sido una opción bastante mala
el estar todo el tiempo frente a la televisión, pero en realidad
significó un mundo nuevo de comunicación que penetró de tal
manera mi pensamiento, que de inmediatamente decidí que lo
siguiente que haría es estudiar comunicación.
La genialidad de la producción televisiva, y el arte audiovisual
llegaron a cautivar de tal manera mi vida, que sin dudar mi carrera
se convertiría en un futuro la comunicación, sería así como un
ejercicio de reflexión que expuse en mi servicio social me daría
de qué hablar en esta columna, ya que a través de una decepción
en mi niñez pude aclarar mi cabeza y elegir parte de lo que hoy es
mi futuro, bastante fructífero por cierto, ya que gracias a Dios he
tenido muchos buenos momentos.
DE 4 40
Por Nailea Vargas
Hace algunos días platicaba con un amigo que vive cien por ciento de hacer música en vivo y
entre la plática, salió el tema de trabajar bajo secuencias musicales, es decir, música grabada
hecha con ciertos programas computacionales y reproducida con teclado; digamos que es
como hacer “play back”, pero en lugar de la voz, es la armonía. Muchos grupos versátiles
e incuso agrupaciones famosas de gran nivel optan por el uso de secuencias para evitar
el trabajo que conlleva crear música viva, reducir recursos humanos o mejor aún, evitar
equivocaciones cuando los músicos no tienen el nivel para ejecutar este arte.
Para mí, trabajar con secuencias es la manera más sencilla de hacerle creer a la gente que eres
talentoso arriba del escenario, pero tengo que aceptar que de alguna manera, el uso de esta
herramienta llega a ser necesario cuando de manera individual se trata. El problema, creo, se
origina cuando el costo del servicio afecta a los músicos que realmente invierten tiempo en
ensayos, estudio, esfuerzo etc.
No es lo mismo pagar el servicio de una agrupación de diez integrantes de música en vivo que
el costo de una agrupación con cuatro personas con música secuenciada, valla pues, el costo
de la segunda es menor a la primera, y por supuesto, en plena época de crisis no queda más
que contratar lo que produzca menor gasto.
En mi percepción no podemos culpar a los músicos que trabajan bajo esta herramienta pues
también es responsabilidad de la gente el que valore el trabajo de estos artistas, así que
mi consejo para aquellos que desean contratar un servicio musical es que consideren que
para realizar un trabajo como es el de hacer música se necesita más que talento, se requiere
también de ensayos, dedicación y estudio por lo que hay que reconocer el trabajo de los
verdaderos músicos.
Detrás de la Paranoia
Sepultados bajo un sueño.
Por: Sol Campero.
Los caminos forman parte de la existencia misma, a veces
conducen a sitios mejores, a veces te llevan al infierno,
¿o cómo se podría llamar al destino que la mayoría de los
inmigrantes enfrenta en su intento de cruzar la frontera?
Atrás quedan las ansias de los inmigrantes por el
“american dream”, en el desierto que se los traga, en la
furia del río bravo o tal vez en la indomable bestia, porque
hablar de inmigrantes es hablar de seres humanos que
pareciera pierden la identidad al toparse con el muro.
No es noticia nueva, es cierto, los medios sólo muestran
números de muertos sin rostros, sin alma y la indiferencia
de la sociedad deja una helada huella.
Los diferentes gobiernos de Estados Unidos desde
siempre se ha lavado las manos en la sangre los
inmigrantes, con esa manía implacable de tratar como
animales a quienes por muchos años han formado parte
de su dinámica económica; no sólo con la construcción
de un muro, que por cierto irónica y lamentablemente fue
realizado por compatriotas, sino con los excesos de la
patrulla fronteriza que dispara balas, incluso a inocentes
que no pretenden ir hacia el otro lado y ahora en el colmo
de la situación han puesto a su guarda armada a proteger
al “país de las oportunidades” del “peligro”, ¿es acaso tan
grave buscar una mejor calidad de vida?
Naturalmente no, y sin embargo aquí estamos
escuchando como son repatriados, algunos torturados
en el proceso y otros cazados por diversión, cada día
desde hace ya muchos años, con este discurso que duele
pero muy superficialmente porque hasta ahora no ha
logrado que los regímenes tanto latinoamericanos como
estadounidenses propongan una reforma migratoria que
ayude a cesar esta barbarie.
Twitter: @LeonoraZolezkaa
Por: Sol Campero.
Los caminos forman parte de la existencia misma, a veces
conducen a sitios mejores, a veces te llevan al infierno,
¿o cómo se podría llamar al destino que la mayoría de los
inmigrantes enfrenta en su intento de cruzar la frontera?
Atrás quedan las ansias de los inmigrantes por el
“american dream”, en el desierto que se los traga, en la
furia del río bravo o tal vez en la indomable bestia, porque
hablar de inmigrantes es hablar de seres humanos que
pareciera pierden la identidad al toparse con el muro.
No es noticia nueva, es cierto, los medios sólo muestran
números de muertos sin rostros, sin alma y la indiferencia
de la sociedad deja una helada huella.
Los diferentes gobiernos de Estados Unidos desde
siempre se ha lavado las manos en la sangre los
inmigrantes, con esa manía implacable de tratar como
animales a quienes por muchos años han formado parte
de su dinámica económica; no sólo con la construcción
de un muro, que por cierto irónica y lamentablemente fue
realizado por compatriotas, sino con los excesos de la
patrulla fronteriza que dispara balas, incluso a inocentes
que no pretenden ir hacia el otro lado y ahora en el colmo
de la situación han puesto a su guarda armada a proteger
al “país de las oportunidades” del “peligro”, ¿es acaso tan
grave buscar una mejor calidad de vida?
Naturalmente no, y sin embargo aquí estamos
escuchando como son repatriados, algunos torturados
en el proceso y otros cazados por diversión, cada día
desde hace ya muchos años, con este discurso que duele
pero muy superficialmente porque hasta ahora no ha
logrado que los regímenes tanto latinoamericanos como
estadounidenses propongan una reforma migratoria que
ayude a cesar esta barbarie.
Twitter: @LeonoraZolezkaa
Un poco de Historia, más de Reflexión
Itzel Jiménez Cruz
@Itzel_Justice
Como cada semana, me encuentro escribiendo esta columna para traerles
algunos datos históricos curiosos para reflexionar. Esta vez hablaré sobre el
caviar mexicano. Y se preguntaran ¿Cuál es? Por su puesto, me refiero a los
escamoles. Este alimento que no es más que huevecillos de la hormiga “Yahui”,
data desde la cocina prehispánica y era servido a grandes personajes de la época
como Moctezuma.
Gracias a su exquisito sabor se consideran un manjar, pero eso no justifica sus
altos precios. ¿Cómo un alimento que se consigue en la tierra y que por un tiempo
solo consumían las personas de escasos recursos, ahora se vende hasta en
$1000 el kilogramo? Sé que muchos pensarán que se debe tener cuenta todo el
trabajo que implica conseguir unos cuantos gramos de estos huevecillos. Desde
escarbar en el maguey correcto, obtener la bocirna (que es una especie de red
donde las insectos depositan su embriones), hasta soportar las mordidas de las
hormigas, lavar los escamoles y salir a la carretera a venderlos.
Pero ¿y qué pasa con la población de las hormigas escamoleras? Claro, ya están
al borde de la extinción debido a la demanda. El hombre extrae su nido en abril,
antes de que el huevo pase a la etapa larvaria y como trata de sacarle el mayor
provecho, realmente son muy pocos los huevos que se salvan y llegan a emerger.
Con su alto valor nutritivo y su sabor ligeramente dulce, este alimento es muy
popular y demandando en la cocina mexicana. Y aunque se encuentra a la venta
para todos, es accesible solo para unos cuantos
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