domingo, 16 de noviembre de 2014

Punto y aparte


Jessica Medina

Hablar de los contenidos de la Televisión mexicana es hablar de poco conocimiento, cultura y

aprendizaje, es escuchar información manipulada y mirar sensacionalismo brutal, tanto Televisa

como TV Azteca han hecho de su barra programática una colección de drama, inconciencia y

presidencialismo.

Sin embargo un alto porcentaje de la sociedad mexicana está casado con la televisión,

pero ¿cómo esta sociedad va a tener un criterio de raciocinio de lo que pasa en el país, si solo

existen dos televisoras “públicas” que son centralistas, corruptas, amarillistas y amigas de los

presidentes? y ¿cómo va a exigir información verídica o cuestionar lo que se le muestra, si estamos

en un país subdesarrollado que desde las eras prehispánicas vivimos en autoritarismo, monopolio,

censura y que además se tiene un bajísimo porcentaje de lectores en el país?

Con todos sus escándalos, telenovelas, concursos, realitys y talk shows arreglados que

muestra la televisión, ocasiona que se olvide la grave situación del país: alza de precios en los

productos de hasta un 68%, privatización de bienes que se supone, pertenecen al pueblo,

secuestros y asesinatos por el propio gobierno, sueldos bajos, negocios sucios del presidente con

los Estados Unidos, desigualdad de género y de clases sociales, sexismo desde la infancia, altísimo

porcentaje de pobreza y hambre, animales maltratados, abuso de los que trabajan por la

seguridad, poca difusión cultural, por no mencionar todos. ¿Qué se espera de México, entonces? 

Citando al economista liberal estadounidense John Keneth Galbraith, quien explica el

dilema entre el Estado y la sociedad mexicana frente a lo que son en este caso, Televisa y TV

Azteca: “un país con una televisión rica y escuelas pobres está en serios aprietos”.

La televisión no es una creación para el mal beneficio de la sociedad, solo que aquí en México y en

muchos países se le ha dado un uso de intereses personales y de poder. Ocupando a la audiencia

como foco principal de esos intereses, ya que son ellos quienes les dan el puntaje de raiting y

consumismo agregando para finalizar que la televisión crea estereotipos, de belleza, moda, de

amigos, familias, incluso de parejas.

Twitter: @jettimedina

Facebook: Jessica Medina

El silencio de la afición














Marisol Lara

Twitter: @marisolinski

El fútbol es un deporte de conjunto en el que el respeto y la solidaridad deben de ser

preponderantes, tengo muchos motivos para amar este deporte y para defenderlo  a capa

y espada de todas las personas que culpan al fútbol de todo lo que pasa en el país y que

no ven en el más que una tapadera y una distracción de los problemas de la sociedad, sé

que es algo cierto; el fútbol al igual que las telenovelas y muchos programas de

entretenimiento son el arma con la que la clase política nos mantiene alejados de la

realidad, bien dice la frase “pan y circo” y creo que un poco de entretenimiento y

desestrés  después de un pesado día de trabajo no está mal, lo que está mal es quedarse

con eso, conformarse y no mantenerse informados de la situación tan grave que atraviesa

nuestro país, esta semana el fútbol dio mucho de qué hablar: que si la revancha, que si

no, que si era penal y una serie de temas a raíz de los partidos amistosos de la selección

mexicana, que si Carlos Vela va a jugar, que si anotó y le calló la boca a muchos (yo entre

ellos), pero lo más importante no se vio en la cancha, se vio en la tribuna en donde un

grupo de aficionados clamó justicia por Ayotzinapa, por el esclarecimiento de este caso, y

por la aparición de los 43 normalistas.

Somos mexicanos, somos aficionados, somos fanáticos del fútbol, pero antes de todo

eso, somos personas, no somos robots, ni autómatas a los que sólo les interesa ver

partidos, tenemos conciencia y sobre todo sentimientos, ningún mexicano es ajeno al

dolor y ya es tiempo de despertar, de salir del letargo social en el que estamos inmersos,

se vale gritar los goles de Vela, pero vale más salir a gritar a las calles, exigir justicia, no

sólo por los normalistas sino por todas las barbaries que han pasado y que no deben de

seguir sucediendo, las muertas de Juárez, Michoacán, Atenco, los feminicidios y

desaparecidos en todo el país, por los migrantes, por las fosas clandestinas; los 43

normalistas son la punta de flecha para que la sociedad exija paz y tranquilidad social.

Nuestro hermoso himno nacional dice en una de sus estrofas “mexicanos al grito de

guerra”, hoy nuestros corazones vibran al grito de “vivos se los llevaron y vivos los

queremos”, y no ha discriminado sexo, religión, preferencia sexual, raza, ideología, ni

clase social, porque es cierto que las tragedias sirven para unir a las personas (es

lamentable que tenga que ser así), al final del día la unión hace la fuerza, una sociedad

unida, sin divisiones ni prejuicios es una sociedad fuerte que defiende sus derechos y que

no se deja, pienso que los buenos somos más y siento que de alguna manera México

acaba de despertar y no debemos dar marcha atrás.

Esta columna se llama el silencio de la afición y hay muchos motivos por los que se llama

así, uno de ellos es que la afición sólo se calla justo en el momento antes de un gol, esa

milésima de segundo en el que jala aire para después gritar, las aficiones apoyan, critican,

festejan y lloran, pero nunca se callan, porque hay emociones que no se pueden callar,

que no se pueden ni se deben detener, el dolor por Ayotzinapa no se puede callar, no se

puede evitar, nadie no lo quita; esta clavado en lo más profundo, mi corazón clama justicia

y no, hoy no me pienso callar.


Un poco de Historia, más de Reflexión



Itzel Jiménez Cruz

@Itzel_Justice

En esta ocasión les platicare de un famoso pintor que perteneció al movimiento de la

pintura barroca de su época: Michelangelo Merisi da Caravaggio.

Él nació en Italia en 1573 y desde pequeño comenzó a trabajar en la pintura.  Aunque en

un principio sus pinturas  fueron consideradas muy buenas y artísticas (además de tratar

sobre temas religiosos), poco después comenzó a realizar obras que espantaban a sus

clientes; la razón fue el realismo con que este personaje pintó sus lienzos, es decir, para

representar actos y personajes de la Biblia, buscaba modelos “comunes y corrientes”

(prostitutas, niños de la calle, vagabundos) para lograr plasmar la realidad y provocar una

verdadera emoción.

Fue juzgado por la Iglesia, que argumentó que vulgarizaba la religión, pero claro que eso

no le importó a Caravaggio, así que continuó con obras caracterizadas por la “belleza”

natural de sus modelos (no les corregía imperfecciones) y tener ese toque dramático, que

representó con la relación entre la vida y la muerte, mismo que por supuesto se acercó a

lo tenebroso; esto lo logró con una técnica de claro obscuro, mediante el contraste de las

luces proyectadas sobre los elementos.  

Y las cosas empeoraron, no basto la polémica de sus lienzos, el pintor también mató a un

hombre por lo que huyó, después de un tiempo volvió a pelearse y tiempo después lo

mismo, pues tenía una gran capacidad para verse envuelto en esos conflictos; el problema

fue que con esto su carrera decayó, ocasionándole una depresión que probablemente lo

orilló a la muerte, pues su cuerpo nunca apareció.

Cambalache

@92Noguez   

Strellitadelsur_92@hotmail.com


“EL DETONANTE”

Ayotzinapa la gota que derramo el vaso, comentan mexicanos y extranjeros que

creemos en el cambio. Ese tema de conversación que invade nuestra cotidianidad,

las agendas de los medios de comunicación: la televisión, la radio, pero sobre todo

el internet. Tema de conversación, de videos, de temas de impunidad, delitos e

injusticias que se pensaron jamás revelados, de interrogantes sobre quién es el

culpable, quién el héroe, qué está bien y qué está mal.

Además, cómo saber cuáles la versión correcta a las innumerables marchas y

paros estudiantiles, dejando de lado los vandalismos mal dirigidos y justificados.

Todo, forma parte de la expresión de un descontento, principalmente descontento

ante el mal gobierno mexicano y la manipulación de los mismos, de los impuestos

por mayoría de interés políticos, nunca por democracia.

Lamentablemente, son pocos los alumnos, profesores y ciudadanos que se unen a

la lucha, una lucha que hacen unos pocos por unos miles y millones de

ciudadanos que se dejan ver como zombies gobernados por la minoría, por un

gobierno lleno de poder mal dirigido, solo para beneficios de la burbuja selecta de

adinerados e influyentes habitantes de este país y del extranjero.

los estudiantes “son una bola de revoltosos”, “de delincuentes”, “de flojos que no

quieren estudiar”, eso y más es lo que comenta la gente, gente que obviamente no

tiene  la misma ideología, la misma preparación educativa, las mismas

oportunidades de superarse, o la tal vez la desventaja de haber vivido en otra

época, gente acostumbrada al esclavismo ideológico, económico y social, gente

que solo critica el movimiento sin conocer a fondo el problema, sin ponerse a

pensar y reflexionar la situación, gente que sólo sigue a la masa llena de

ignorancia y mediocridad, que de su zona de confort no quiere salir, pensando que

son inmunes y nada les pasará. Esas personas que critican sin examinarse

primeramente ellos mismos, que no actúan ni dejan actuar a los demás, personas

por las que se está luchando y pidiendo a gritos que reaccionen, luchen y nunca

dejen de luchar por su bienestar. Pero quizá, esos esfuerzos sean en vano y esa

gente a la que llamamos México, ya se encuentre muerta en vida.

Y entonces, ¿Quién es más culpable, el gobierno, los estudiantes o toda la

población por no quererse dar cuenta  y quedarse callados?

¿Es miedo o mediocridad?

Karly Noguez

Una para llevar! Yo no soy Ayotzinapa

Yo no soy #Ayotzinapa

Twitter: @LaloCervada
Facebook: Eduardo Cervada

Si, de igual forma, tal cual afirmara el texto que divaga en TUMBLR titulado “Nosotras no somos Ayotzinapa”. Por mi parte, exclamo ¡Yo tampoco soy Ayotzinapa!

Mis razones podrían ser casi las mismas, NO soy normalista, no soy pobre, no soy indígena, no soy campesino. No soy rebelde social. ¿Qué soy entonces? “Estudiante” de PERIODISMO, seguidor de masas, consumidor de productos extranjeros, amante de cine Hollywoodense y del pop.

No es que sea indiferente, tampoco vivo en mi burbuja de irrealidad y fantasía. Por el contrario, como estudiante de Periodismo y como ciudadano es mi obligación informarme. Al igual que pocos, ‘me trago’ lo que los medios de comunicación habituales me dicen. Es claro que las redes sociales se están convirtiendo en otro espacio de noticias, unas con sabor a verdad y otras con sabor a mentira.

No necesito ser Ayotzinapa para saber que en México no se goza de libre expresión y que como futuro periodista correré peligro inminente si me atrevo a hablar mal de algún funcionario público o de algún personaje ilustre de nuestra política corrupta.

No necesito ser Ayotzinapa para saber que al menos 85 periodistas fueron asesinados entre 2000 y 2013, y otros 20 desaparecieron entre 2005 y 2013; donde “casualmente” las autoridades “no han conseguido investigar adecuadamente” estos delitos.

Repito, NO necesito ser Ayotzinapa para sentir rabia y coraje por lo que sucede en México porque al igual que ustedes me indigna la situación en la que nos encontramos sumergidos, donde de ella florece corrupción, impunidad, secuestros, delincuencia organizada, inseguridad, represión a la libre expresión y un sinfín de malestares que aquejan entre penumbras y sombras a los ciudadanos de este país. Pese a lo que mencioné, reitero ¡Yo no soy Ayotzinapa!

Concuerdo con muchos de ustedes, podría afirmar que lo ocurrido en Iguala, a normalistas de Ayotzinapa (También a algunos periodistas) fue un crimen perpetrado por el mismo estado, quienes en un sistema patriarcal y autoritario castigaron a quienes adoptaron una ideología contraria a beneficio solo de ellos; pero no todos somos esos 43 normalistas. Ayotzinapa es solo un fragmento de la descomposición precaria de nuestro país. Me cansaría Al igual que Murillo Karam si menciono cada uno de los problemas a los que México y sus ciudadanos tienen que afrontarse. Algunos peores que otros.

¿Entonces? Empecemos ahora por nosotros mismos. Hagamos lo que las marchas y los paros laborales/estudiantiles no harán: Cambiar. Cambiemos. Informémonos, evitemos el sesgo. Eduquemos, prediquemos con el ejemplo. Como ciudadanos, exijamos. Y redundo, NO soy ajeno al dolor y NO necesito ser Ayotzinapa para sentir rabia y coraje por lo que sucede en mi país. 
¡Buena vibra! 









Eduardo Cervada

A Cuadro


Birdman

or

(The Unexpected Virtue of Ignorance)

Review



Fernando Castañeda Santillán
@fercastanedas_



Alejandro González Iñárritu, es un director que siempre ha sido criticado en su forma de retratar y contar historias en el celuloide, ya que sus trabajos tienen un tono rebuscado que causa mucha controversia. Birdman su trabajo actual en la silla de director, es una pieza que sobresale gloriosamente de sus trabajos anteriores, retratando uno de los principales males del ser humano: el EGO.  
La historia relata la vida de Riggan Thomson un actor de cine que busca revivir su carrera a través de una puesta teatral que dirige, adapta y actúa en ella; pero en este proceso se da cuenta que su pasado como Birdman un superhéroe que interpretó hace 20 años es la sombra que no deja consolidar su carrera actoral.  
Está obra destaca en varios aspectos: historia, actuaciones, dirección, fotografía y música; elementos principales de toda buena cinta. Pero comencemos con las actuaciones, Michael Keaton hace entrega de un rol principal demostrando que él está hecho a la medida para el papel (tal vez su pasado como Batman vaya afín a la historia), nos demuestra como ir del diálogo reflexivo a la locura en un instante. El resto del cast que lo conforman Edward Norton, Emma Stone, Naomi Watts, Zack Galifianakis y más se encuentran en un tono adecuado para dar soporte a la historia que seguro será fuerte candidata en las próximas entregas de premios en el rubro de la actuación.  
Emmanuel "El Chivo" Lubezki merece las palmas en este "gran" plano secuencia que forma la cinta, puesto que a través de su lente nos lleva por las entrañas del teatro, logrando así que la película tenga un ritmo ágil que nos mantiene atentos. Se debe mencionar el logro de la luz al cambiar de escenarios ya que nunca la imagen se ve mal lograda pese a este detalle, es un hecho que el Chivo es un experto en cuanto a su trabajo.  
El score de la cinta corre a cargo de un mexicano que a través de una base compuesta por batería principalmente logra manejar y dar vida a ciertas situaciones que conforman la historia. Ahora sí podemos hablar del trabajo de dirección de Iñárritu que en dos semana logró filmar en las inmediaciones de Broadway de una manera brillante y destacada.  
Es así que tras aproximadamente dos horas podemos ver el choque entre el buscar el verdadero ser y el ego que todos los seres humanos cargamos día a día, ver como nuestros sueños pueden ser posibles o no es elección de nosotros mismos y no de la crítica que está latente todos los días. "El Negro" Iñárritu retrata la vida de cualquier persona inmersa en el espectáculo y por qué no decir que de cualquiera que busca el éxito.  
Sólo nos queda esperar si su hazaña lo lleva a pelear, e incluso ganar, alguna de las máximas estatuillas de esta venidera entrega de premios. 


Twitter: @fercastanedas_

Para la hora del café: Polémica "agresión"

PARA LA HORA DEL CAFÉ

POLICÍA DE PACHUCA,
LA POLÉMICA “AGRESIÓN”

Joel Sánchez Rodríguez
@JoelSanRadar

La noche del miércoles 12 de noviembre se difundió ampliamente vía redes sociales y blogs, la presunta agresión a una madre de familia y a sus hijos por parte de la policía municipal de Pachuca, en las inmediaciones del Instituto CEDRUS y el Hospital Intermédica, ambos en el bulevar Colosio de la capital hidalguense.
La narración de los violentos hechos se volvió casi viral en Facebook, donde al día siguiente circuló la fotografía de una mujer golpeada, a la que falsamente se relacionaba con los hechos; cuando la imagen llegó a la RED de Periodistas Hidalgo integrada por comunicadores de diversos medios y distintas regiones, los reporteros comenzaron a indagar y entonces si reaccionó el gobierno del alcalde Eleazar García para responder.
La tardía versión oficial de los hechos llegó 23 horas después de ocurridos, cuando ya miles de personas habían exigido en las redes sociales, por lo menos una explicación. Así de poco le importa la opinión pública al “ciudadano” alcalde.
La versión oficial es muy distinta a la que han difundido los testigos y a la revelada en las primeras horas; según la Secretaría de Seguridad, fueron sus policías los agredidos por la señora; ellos solo respondieron a la agresión y la sometieron, para lo cual requirieron la presencia de al menos 10 patrullas en el lugar, remitiéndola a la galera de la corporación, donde “ella reconoció su falta” y el uniformado le otorgó el perdón “de manera desinteresada”.
Si creemos en todo a la autoridad, pareciera que la señora fuera una salvaje y los policías unos indefensos que solo en bola, armados y con esposas pudieron controlarla; si no hubieran llegado tantos gendarmes, quién sabe qué suerte habrían corrido los uniformados, pobrecitos.
Normalmente cuando un ciudadano retrata o graba a un policía, se expone a una golpiza e incluso a la cárcel, pues reaccionan como arbitrarios energúmenos; en el caso de la señora fue al revés, el policía la grababa y ella se le fue encima y lo golpeó, hasta pareciera que la policía era ella; quizás hasta podrían contratarla, si es que la violencia es su verdadera vocación.
El cómo ocurrieron los hechos es posible que ya no se sepa; de lo que no hay duda es de que aunque en este caso la policía fue la víctima según la versión oficial; en el contexto general la corporación mantiene atemorizada a la gente, por su ineficiencia y corrupción; por la constante extorsión de que hacen objeto a los ciudadanos y por el amedrentamiento que estilan hacia cualquiera por el menor motivo a sin él.
El polémico suceso es oportunidad para analizar la permanencia de su secretario de seguridad en el cargo; José Manuel Mayorga antes de asumir la titularidad, era el director de la cárcel de Pachuca y por ello no extraña que sus policías actúen como carceleros frente a la sociedad en general; que tiene motivos de sobra para ver en la corporación, a un organismo al cual hay que temerle, en vez de confiar en él.
Por algo será que más de 100 elementos serán dados de baja por no aprobar los exámenes de control de confianza y eso que les son aplicados por policías, de otro rango o división, pero policías al fin.
Es bueno saber que no todos los uniformados están cortados con la misma tijera, y que en medio de tanta podredumbre, hay policías inocentes que por cumplir su deber, se exponen a ser víctimas de madres de familia y sus hijos, en sitios tan peligrosos como las inmediaciones de un colegio de ricos. Obviamente, las dudas persisten.
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Twitter: @joelsanradar